Mireia Mollà: La fortaleza del Botànic II es partir del acuerdo centrado en la emergencia climática

Samarucdigital entrevista Mireia Mollà, consellera de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica

Ha sido una de las novedades del Gobierno valenciano en la segunda legislatura del Pacto del Botánico, y es una de las caras visibles de Compromís desde que la coalición irrumpió en la política valenciana. Diputada durante las tres últimas legislaturas en las Cortes Valencianas, Mireia Mollà (Elche, 1982), actual responsable de las políticas ambientales del Botànic II, ha sido también regidora en su ciudad natal.

Su departamento engloba las áreas de agricultura y medio ambiente, e incorpora el cambio climático en su denominación como en el primer Gobierno del Pacto del Botánico, con Elena Cebrián al frente, pero ha sido rebautizado desde junio como Conselleria de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica, como muestra de una política verde que apunta a un protagonismo especial en el nuevo mandato del Gobierno del Botánico.

La Ley de Cambio Climático

La Ley de Cambio Climático y Transición Ecológica, la cual impondrá sanciones a los agentes que no adopten medidas para unirse en la lucha contra el cambio climático, a pesar de que no verá la luz hasta medios de 2021, y la creación de la Agencia Valenciana de Cambio Climático serán los esos centrales de las políticas para combatir la emergencia climática, como una postura transversal a todos los departamentos que componen la cartera de Mollà en la nueva legislatura.


En esta línea, una de las acciones del Botánico II ha sido declarar formalmente en el territorio valenciano la emergencia climática. “La Transición Ecológica es el elemento para afrontar esta emergencia, que además, tiene una carga de competencias nuevas relacionadas con la energía y el desarrollo de medidas en la vida cotidiana de las personas y las empresas que permiten descarbonizar el conjunto de la sociedad”, señala la consellera Mollà.

DANA y Declaración de la Emergència Climática

La Declaración de la Emergencia Climática coincidió con las inundaciones de la Depresión Aislada en Niveles Altos (DANA) que afectó el Sur de la Comunidad Valenciana el mes de septiembre dejando enormes daños materiales y centenares de evacuados. Mollà ha defendido la urgencia: “Dado que somos las personas las responsables de los devastadores efectos del cambio climático, somos nosotros los que tenemos que actuar urgentemente para salvaguardar y generar entornos de vida digna para las personas más vulnerables al impacto del cambio climático”.

La Comunidad Valenciana, reconoce la consejera, no está preparada para afrontar futuros episodios extremos debido a los excesos que se ha cometido en materia de ordenación del territorio y la carencia de infraestructuras muy evaluadas para las inundaciones.

La guerra del agua

A pesar de que afirma no querer entrar en “la guerra de la agua”, en agosto la consellera de Agricultura y Emergencia Climática se pronunció sobre las políticas de los socialistas, advirtiendo que llevaría a los tribunales al Ministerio de Transición Ecológica, en su pretensión de permitir que 35 municipios de la ribera del Tajo forman parte de la comisión de explotación del trasvase Tajo-Segura.

La Albufera y la cloración de las aguas residuales

Al estrenarse como consellera, Mollà es el miembro del Consell que ha suscitado mayor oposición este verano entre el Partido Popular y Ciudadanos. Acumula varias peticiones de comparecencia por cuestiones diversas como por ejemplo el descenso del nivel de agua en la Albufera o la contaminación del agua en diferentes playas valencianas por la bacteria E.coli.

Actuaciones polémicas de Fomento

El 27 de septiembre, día de la Huelga por el Clima, en que la juventud de todo el planeta reclamó el derecho a su futuro, coincidió con dos hechos lamentables, el desalojo del Forn de Barraca para ampliar la autovía V-21 destruyendo 60.000 m2 de huerta muy valiosa, y el pistoletazo de salida del proyecto para ampliar el Puerto de València, con consecuencias ambientales imprevisibles, ambas actuaciones dependientes del Ministerio de Fomento. Aunque voces críticas señalan que son dos muestras de que no todo el Consell está dispuesto a cumplir los compromisos que comporta la Declaración de Emergencia Climática, la consellera Mollà niega haber encontrado oposición dentro del Botánico II .

Gestión de residuos

Una gestión centrada en generar menos desechos, el cual adaptará el polémico sistema de devolución de envases “como lo marca Europa”, es el que espera lograr la cartera de Mollà en materia de residuos. En la anterior legislatura, la consellera reconoce que se ha dejado programado el marco normativo del Plan Integral de Residuos (PIR) “sin grandes acciones”, y ahora es el turno de poner en marcha las medidas concretas.

Taxa turística

La actividad turística es una fuente de riqueza, pero también de contaminación. Mollà se muestra partidaria de valorar las tasas al flujo turístico --similares a las aplicadas en otros territorios-- en la Comunidad Valenciana de forma flexible, la recaudación de las cuales se tendría que revertir en políticas ambientales.


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