2021 un año decisivo para l’Albufera de València

Este año será decisivo para uno de los humedales más emblemáticos de Europa: l’Albufera de València. Está en marcha el proceso de elaboración del tercer ciclo de planificación hidrológica de la Demarcación Hidrográfica del Júcar que regirá la gestión del agua del Júcar durante los próximos seis años. Se habla de Agua, de su uso, de su calidad y la cantidad. Un tema siempre polémico cuando se trata del caudal ecológico de l’Albufera y de la compensación por los aportes hídricos perdidos por la modernización del regadío de la Acequia Real.

Siempre que se habla del agua de l’Albufera de València el tema es polémico, son muchas las organizaciones que directa o indirectamente están implicados: distintos Ministerios, la Confederación Hidrográfica del Júcar, Comunidades Autónomas (La Valenciana, la de Castilla la Mancha, Aragón, la de Cataluña y la Murciana), municipios, regantes, organizaciones conservacionistas…. En lo que todos están de acuerdo es en que l’Albufera necesita mejorar su estado ecológico con más aportaciones hídricas  adecuadas, en calidad y cantidad, y gestionar una agricultura responsable. Por ello, el acuerdo de la Conselleria de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica y la Acequia Real del Júcar de derivar a l’Albufera el ahorro de agua por la modernización de regadíos para garantizar una aportación de calidad que contribuya de manera efectiva a la recuperación del buen estado ecológico del humedal, parece una buena noticia en principio. 

L’Albufera de València, tal como la conocemos hoy en día, esta íntimamente ligado a la Acequia Real. Sus aportaciones de agua dulce sobrantes del riego a l’Albufera, a partir del siglo XVIII, transformaron un lago de agua salobre en un lago somero de agua dulce, dominado por espesas praderías sumergidas de macrófitos y extensos carrizales. Por tanto el Parque Natural y el arrozal dependen del caudal ecológico suficiente y de la gestión del agua del Júcar para conservar la gran diversidad de hábitats y vegetación que hoy alberga. Un humedal de especial importancia para las aves, ya que está situado en la confluencia de las principales rutas migratorias entre Europa y África, y que adquirió el régimen jurídico de Parque Natural por decreto de la Generalitat Valenciana de 8 de julio de 1986 . Perteneciente a la Red Natura 2000, la red de espacios más relevantes para la conservación de la biodiversidad de Europa, declarada como Zona de especial protección de las Aves (ZEPA) en 1990, como Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) desde 2006 y con varias Microrreservas de Flora y Reservas de Fauna, lo que hace que su preservación sea fundamental en el ámbito conservacionista europeo.  

Plan Hidrológico de cuenca 2021-2027

Durante el 2020 se desarrolló el período de consulta pública que ha de culminar con la elaboración del Plan Hidrológico del Júcar 2021-2027, incorporando los requerimientos de la Directiva Marco del Agua, y que regirá la gestión del agua del Júcar durante los próximos seis años. Un proceso largo que culminará a principios de 2022 con su aprobación y notificación a Europa.  

Finalizado el periodo de consultas sobre el Esquema de Temas Importantes (ETI), pieza clave en este proceso de planificación, se producía un hecho histórico. Las organizaciones cívicas y ecologistas con representación al Consejo del Agua de la Demarcación del Júcar dieron un voto de confianza crítico con su abstención a la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ). Era la primera vez desde el inicio de la planificación hidrológica, amparada por la aprobación de la Directiva Marco del agua en 2000, que los representantes ecologistas no se posicionan en contra de los documentos de planificación presentados por la CHJ. Con esta abstención crítica las organizaciones cívicas y ecologistas reconocían el acercamiento de los documentos redactados por la Oficina de Planificación Hidrológica a las exigencias de una política del agua orientada a la protección de los ecosistemas acuáticos y la promoción del uso sostenible del agua. 

A pesar de que las organizaciones ecologistas valoraron positivamente la mejora de la calidad del proceso de participación pública, la atención al deterioro hidromorfológico o la voluntad de establecer un régimen de caudales ecológicos que contribuya eficazmente a la recuperación de la calidad ecológica de ríos y lagos, hay aun temas en los que no hay consenso. Para los ecologistas algunos elementos estratégicos no están resueltos de manera satisfactoria, razón por la cual esperan la redacción final del Plan Hidrológico 2021-2027 para revisar su posición.

Obras de Modernización del Regadío

Entre los temas sin acuerdo, por los que se abstuvieron los conservacionistas y no dieron su voto positivo, esta la necesidad de evaluación del impacto ambiental de las obras de modernización de regadío propuestas y el acondicionamiento estricto de destinar los caudales ahorrados a las necesidades de ríos, lagos y acuíferos; La concreción del régimen de caudales ecológicos en todas las masas de agua que garantice su eficacia en la recuperación del estado ecológico de ríos y lagos; y la aplicación del principio de precaución en las medidas sometidas a estudios mientras estos no se finalizan y se definan las medidas aplazadas. 

La polémica surge por el impacto de la Modernización del Regadío en la disminución de aportes de agua que recibe l'Albufera de València como consecuencia de dicha modernización y la compensación que l'Albufera recibiría por dicha merma en sus aportes hídricos. Un punto que ponían en cuestión en la alegaciones al ETI tanto la Conselleria de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica, como el Ayuntamiento de València, que solicitaba 70 Hm3/año frente a los 30 que marca el Plan. Después de reunirse el Ayuntamiento y la Consellería con los regantes de la Acequia Real, ambas administraciones apoyaron la postura de los regantes que se negaban a subir la cantidad que marcaba el Plan, pese a que el mismo plan y el informe del Servicio de Gestión de Espacios Naturales Protegidos de la propia Consellería reconocen que la modernización restará recursos al parque, por lo que esta asignación supondría únicamente una compensación por la actuación. Esto es, en ningún caso se podrían entender como más aportaciones hídricas de las que ya le llegaban a l'Albufera con el riego tradicional a manta, que conforman una parte muy importante de los aportes hídricos al ecosistema del humedal.

Una Albufera en que, según los informes de la propia CHJ, el volumen global de retornos de riego superficial y subterráneo que llegan a l'Albufera procedentes de los regadíos de los sistemas Júcar y Túria decreció notablemente desde los años 70 del siglo pasado hasta el inicio del presente siglo. Un ecosistema fuertemente antropizado en que la aportación de agua del Túria, la mayor parte de los años inexistente, llega al Parque cargada de aguas residuales urbanas debido a que aún no se ha puesto en marcha el bypass de la acequia de Favara y la solución a la problemática del Colector Oeste, según recoge el Informe del Servicio de Gestión de Espacios Naturales Protegidos al documento ETI.

No supeditar el caudal ecológico al ahorro de la modernización

En un comunicado conjunto de las organizaciones Acción Ecologista Agró, ADIRA, AEMS-Ríos con Vida, La Caterva, Centro Ibérico de Restauración Fluvial (CIREF), Ecologistes en Acció del País Valencià, Fundació Nova Cultura de l'Aigua, Intersindical Valenciana, SEO/BirdLife, Turia Verd i Xúquer Viu, manifestaban que “l’Albufera necesita una aportación directa de agua del Júcar de buena calidad no condicionada a la modernización de los regadíos. No se puede hipotecar el necesario incremento de los caudales de l'Albufera para conseguir el buen estado ecológico, a la modernización de los regadíos de la Acequia Real del Júcar. Los ahorros de la modernización de los regadíos tienen que ir íntegramente a finalidades ambientales del Júcar y de l'Albufera con el objetivo de compensar los caudales perdidos. Por eso tiene que desaparecer del Plan Hidrológico la siguiente referencia: "Los recursos excedentes, incluyendo ahorros procedentes de la modernización de regadíos de la Ribera del Júcar, podrán aprovecharse para paliar la sobreexplotación de acuíferos y déficit de abastecimientos del área del Vinalopó-Alicantino y Marina Baja”. 

Quizás por ello la consellera, después de la reunión de los regantes, apuntó la necesidad manifiesta de incrementar los aportes del Júcar a l'Albufera: "Las alegaciones defienden la inclusión de caudales ecológicos que cubran las necesidades hídricas del humedal…entendemos que la modernización es un elemento más pero no el único para cubrir la demanda". Mollà señaló que este criterio, que vincula la modernización del regadío a la reserva directa de agua para el humedal, "debe quedar reflejado claramente en la planificación de la demarcación hidrológica del Júcar". 

La modernización del riego

La modernización del riego de l'Albufera comienza en el año 1999 cuando  la Consellería de Agricultura, Pesca y Alimentación aprobó el Plan de Obras de Interés General para la Modernización del Regadío de la Acequia Real del Júcar. En el año 2000 la Ley del Plan Hidrológico Nacional, Ley 10/ 2001, las incluyó en su Anexo II, ratificando el interés general de las obras, lo que daba luz verde a la inversión con fondos públicos. Finalmente, en el año 2001 se firma el Convenio de Alarcón. La entidades integradas en la Unidad Sindical de Usuarios del Júcar (USUJ) propietarios del Embalse de Alarcón, ya que costearon íntegramente se construcción, cedió el uso y explotación del embalse al Ministerio, fijando una reserva de agua en el embalse a su favor para garantizar sus derechos prioritarios al agua del Júcar. A cambio el Ministerio asumió el compromiso de afrontar la modernización de los regadíos integrados en USUJ.

La modernización es una gran obra que consiste en la implantación del riego localizado en zonas de cítricos y huerta y la modernización de la zona de arrozal. En decir, cambiar el tradicional riego a manta por el de goteo o localizado. La obra millonaria afecta a 15.000 Has que se dividieron en 45 Sectores, de los cuales 17 ya están en funcionamiento, otros 3 pendientes de la ejecución de las Redes de Transporte en 2020/2021, y 25 aun pendientes. El dinero público invertido hasta ahora en la Red en alta, Red de transporte y red de distribución es de 200,5 millones de Euros y se estima que las obras que quedan por ejecutar cuesten otros 120 millones, que se invertirán por parte de tres administraciones implicadas, la Administración General del Estado, el Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfica (MITECO) a través de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) y la Consellería de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica.

Las organizaciones ecologistas, antes mencionadas, sostienen que la mayoría de estas actuaciones, red de transporte y de distribución, no cuentan con una evaluación ambiental por parte de la administración competente, por lo cual no aparece detallado en ninguna resolución las medidas compensatorias y correctoras que se tienen que realizar para reducir y conocer el impacto ambiental que estas actuaciones tendrían en las masas de agua, especialmente en aquellas que cuentan con importantes figuras de protección. Los ecologistas mantienen que habría que mantener el riego tradicional al menos en el entorno de las zonas húmedas, fundamentalmente l'Albufera y los marjales. En el caso del Parque Natural de l'Albufera no se debería de continuar con las transformaciones de los riegos tradicionales en ningún sector por debajo de la confluencia del Magro. Esto implicaría que 19 de los 25 sectores pendientes de ejecutar, una superficie equivalente a 5.663,02 ha, se deberían de mantener, o al menos, su ejecución ir previamente evaluada ambientalmente para tener una idea de los impactos que puede sufrir el ecosistema de l'Albufera y del río Júcar frente a estas transformaciones. Y se preguntan por qué no se realiza un estudio completo de la transformación del riego por goteo de toda la superficie transformada y por transformar y la afección que esto puede tener en las aguas subterráneas y superficiales.

¿Es la modernización del regadío ecológica?

La modernización del regadío se contempla en el Plan Hidrológico de la Demarcación del Júcar vigente como una medida de carácter ambiental porque ahorra agua. Y así lo venden también los regantes, que consideran que es un mensaje populista decir que el problema de l'Albufera es la falta de agua y consideran que no es cantidad, sino calidad de agua lo que necesita l'Albufera. Para ellos el estado ecológico de l'Albufera es debido a la contaminación de las aguas residuales y reprochan al Ayuntamiento de València que no acometa las obras de ejecución de las actuaciones de saneamiento que están pendientes y sin finalizar y recomiendan el dragado de las zonas del lago más colmatadas. 

Pero los ecologistas no lo ven del todo así. Para ellos la modernización supondrá la transformación completamente el paisaje agrícola de la Ribera del Júcar y la forma de hacer agricultura. Mantienen que la modernización anula completamente la opción de realizar cultivo ecológico y que la aplicación centralizada de fertilizantes y pesticidas dará poco control sobre estos a los agricultores, que además tendrán que costearse la adaptación en sus propios campos. 

Consideran que el cambio a riego por goteo puede tener una afección ambiental muy importante ya que el riego por goteo y la falta de recarga del acuífero, provocará una aumento de la concentración de nitratos en el agua, hecho que puede provocar graves problemas ambientales y de salud. Para renovar el agua del acuífero, según los ecologistas, hace falta que le entre agua limpia y en cantidad, que es la única forma que la concentración de nitratos en el agua puede llegar a niveles aceptables, lo mismo que necesita l'Albufera. Además, creen que se perderá una gran biodiversidad al peder humedad la tierra y dificultar la vida de muchas especies de fauna y plantas asociadas a estos ecosistemas de huerta.

Un tema complejo pero urgente de resolver

El Agua de l'Albufera es un tema polémico y complejo que requiere del entendimiento de multitud de actores que en muchos casos tienen intereses económicos y que está condicionado a derechos históricos sobre el uso del agua. Pero es el momento de mirar al futuro, adaptarse a las nuevas circunstancias y concentrar esfuerzos en garantizar que la mejora que ha experimentado l'Albufera de València, desde su casi colapso en los años 70 y 80 del pasado siglo, se consolide y mejore. Más si cabe con la incertidumbre hídrica que se pronostica para los próximos años debido al cambio climático, que  podría provocar en la Comunidad Valenciana un significativo aumento de la intensidad, magnitud i duración de les sequías, como vaticinan diferentes estudios científicos. Merece la pena conservar en buen estado l'Álbufera de València, en general todos los humedales, y valorar los beneficios ecosistémicos que aportan a la economía y salud de los ciudadanos. Hemos visto que modificar o maltratar los ecosistemas naturales puede llevarnos a estadios peores del que estamos viviendo con la pandemia global. 

Etiquetas